sábado, 19 de mayo de 2012

EN DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA Y DE CALIDAD


Por fin sale a la luz el primero de los vídeos de esta primera campaña en defensa de la educación pública. Ha sido el resultado un proceso largo y emocionante en el que muchas personas se han implicado con entusiasmo.
Es el primer vídeo de una serie que irá saliendo en las próximas semanas. Este primer vídeo es una presentación, una brevísima introducción de los protagonistas del resto de la serie. Los próximos vídeos (irán saliendo cada diez o quince días) presentan un "diálogo" de todas las personalidades que han participado en nuestra campaña sobre los rasgos fundamentales que caracterizan a la enseñanza pública, igualdad, integración, cohesión social, pluralidad, creatividad, etc. con un contenido más reflexivo y analítico.  
Hemos intentado huir de perfiles políticos concretos y dirigirnos a todas las edades porque entendemos que la defensa de una educación pública de calidad  es cosa de tod@s.
El vídeo ha sido realizado por profesionales punteros en su campo que, exalumnos de la pública, han colaborado con generosidad. Los gastos derivados de la producción se han sufragado gracias a las aportaciones de nuestr@s soci@s colaboradores así como a donaciones que hemos recibidos de algunos centros educativos, Asociaciones y Plataformas.
Os animamos, desde la Asociación, a colaborar con nosotros de dos formas. En primer lugar ayudándonos económicamente en futuros proyectos pasando a ser "socios colaboradores" con una cuota anual a partir de 5 euros o realizando donaciones y en segundo lugar, difundiendo al máximo este documento, que salte a los medios de comunicación convencionales, que tod@s lo vean y se emocionen con nosotros en defensa de una escuela pública de calidad.
Este es el enlace con el vídeo en nuestra web:

viernes, 4 de mayo de 2012

Declaración de CC OO y UGT sobre la celebración, en Barcelona, de la Cumbre del Banco Central Europeo



Sobre la celebración en Barcelona, del 2 al 4 de mayo, de una cumbre del Banco Central Europeo (BCE), la ciudadanía española conoce que se va a suspender durante una semana el Tratado de Schenguen, restableciendo los controles policiales en la frontera, y que el Ministerio del Interior va a reforzar a los mozos de escuadra con el envío a Barcelona de 2.000 policías nacionales y guardias civiles. Y poco más.

Es un buen ejemplo de alguna de las razones que motivan el creciente y profundo desprestigio que las instituciones europeas tienen entre los ciudadanos de nuestro continente, en particular en nuestro país. Existen sobrados motivos para protestar por las políticas del BCE y sus repercusiones en la economía y la sociedad españolas. Pero, UGT y CC OO consideran que sólo son legítimas y útiles aquellas manifestaciones de protesta que se desarrollen de forma pacífica. El BCE es responsable, junto con la Comisión y el Consejo europeos, de las políticas de austeridad, recortes presupuestarios y reformas estructurales sobre las que, al cabo de dos años de su impulso y aplicación, se puede hacer ya un desolador balance. No han conseguido ninguno de los dos objetivos que, oficialmente, las justificaron: resolver la crisis de las deudas soberanas, permitiendo a todos los Estados de la UE pagar unos intereses razonables en sus emisiones de deuda pública, y reducir drástica y velozmente los niveles de déficit público.

Y, sin embargo, si han conseguido, en numerosos países europeos, en particular en España, los siguientes efectos: recaída en la recesión, aumento del número de desempleados –casi 25 millones en la UE; 5,6 millones, el 24,4% de la población activa en España-, y aumento sustancial de la pobreza, la desigualdad social y la economía informal. Para culminarlo, los gobiernos europeos, orientados u obligados por las instituciones de la UE –entre ellas el BCE- están realizando los mayores recortes de derechos sociales y laborales que se han conocido en Europa desde el final de la 2ª Guerra Mundial. Difícilmente unas políticas pueden presentar un balance tan negativo, al combinar tan altos grados de fracaso e injusticia. El BCE es muy responsable de ellas.

Las consecuencias políticas de esta situación son sumamente peligrosas para el futuro de la UE. Lo que están logrando las instituciones europeas, entre ellas el BCE, es poner en peligro la propia existencia de la UE. Deben de ser conscientes de que el Pacto social sobre el que se edificaron los Estados de bienestar europeos y la propia UE, está roto o seriamente deteriorado.
El diagnóstico sobre el fracaso de la política europea es tan ampliamente compartido que, en los últimos días, varios responsables políticos europeos, entre ellos el propio presidente del BCE, Mario Dragui, han emitido declaraciones diciendo que había que ocuparse del problema del crecimiento económico, incluso convocando una cumbre del Consejo sobre el tema. ¡Al cabo de dos años de tener al crecimiento y al empleo en el más absoluto de los
olvidos!

A la vista de las declaraciones sobre la cumbre del crecimiento emitidas por los máximos responsables del gobierno alemán, el único poder político real en Europa, en el sentido de que las políticas de austeridad y equilibrio fiscal y el Nuevo Tratado son intocables, se hace difícil pensar que en dicha cumbre, si se celebra, se vaya más allá de la retórica sobre el crecimiento y el empleo. En todo caso, los responsables políticos europeos se hacen eco, a su manera, de una exigencia que la Confederación Europea de Sindicatos (CES) viene formulando desde hace dos años. Tienen que ser muy conscientes de que la ciudadanía de los Estados de la Unión difícilmente va a perdonar, en el momento actual de la larga crisis que padecemos, una nueva cumbre hecha sólo de humo y palabras, como tantas otras que han tenido que padecer en los últimos años.

Los asistentes a la Cumbre del BCE de Barcelona deben saber que los trabajadores españoles no van a olvidar fácilmente como el BCE obligó a cambiar, en agosto de 2011, la Constitución Española, fruto de un consenso histórico, con nocturnidad y alevosía, en sólo quince días. Tampoco que el cambio fuera para constitucionalizar la obligación de hacer cero el déficit público, cosa que los sindicatos españoles y europeos rechazamos firmemente. Porque es sumamente inconveniente atar de pies y manos a los gobiernos, impidiendo que adopten medidas anticíclicas en los momentos de crisis. Es solamente la expresión de la ideología más conservadora en materia de economía política.

Por último, es bueno recordar, a la ciudadanía española, como el presidente del BCE, Mario Dragui, es posiblemente uno de los mayores ejemplos de colusión entre los intereses privados y las instituciones públicas en detrimento de los ciudadanos. Bastaría recordar que fue vicepresidente de Goldman Sachs para Europa, entre 2002 y 2006, cuando este banco norteamericano inundaba el mundo, y buena parte de la banca europea, con los peores productos financieros tóxicos que motivaron el estallido de la más grave crisis financiera desde la de 1929. Al mismo tiempo, Goldman Sachs diseñaba para el Gobierno del conservador Constantinos Mitsotakis, a cambio de una cuantiosa remuneración, la falsificación de las cuentas públicas de Grecia. Esta falsificación fue una de las causas de la crisis de la deuda griega, que está en el origen de nuestros males actuales. Está claro que la trayectoria de Mario Dragui es el mejor ejemplo de la inexistencia del concepto de responsabilidad política o moral en el mundo de las finanzas y de la política europea.

30 de marzo de 2012


lunes, 23 de abril de 2012

LA INDIGNACIÓN DE LA UNIVERSIDAD


Desde 2010 la democracia en España (en Europa) está sufriendo un continuo ataque hasta el punto de era cada día más evidente su pérdida de calidad. La reforma de la Constitución en el verano de 2011 fue un hecho de extrema gravedad, pero desde que el PP, con medio millón de votos menos que el PSOE en 2008 logró  gracias a las maravillas de la ley electoral la mayoría absoluta en las cámaras, cada día vemos como el deterioro de nuestro sistema democrático nos acerca más a una oligarquía. Este fin de semana hemos tenido ocasión de ver dos graves muestras con las intervenciones por Decreto-Ley en Universidades y RTVE. Es necesario entrar el blog hermanoSegún Antonio Baylos para ilustrarse sobre estos hechos. Poco antes de lanzar el ataque a las Universidades en el BOE, como es habitual (mucho más cuando el Ministro del ramo se ganaba su buen sustento en el negocio de la manipulación de la opinión)  y como corresponde a la insensatez y falta de sentido de lo público que le caracteriza, este Gobierno lanzó una diatriba contra las Universidades a las que calificaba de escasa calidad aduciendo todo tipo de falsedades. Los rectores de las Universidades han publicado este manifiesto que aquí se ofrece, con la esperanza que la preocupación que dicen sentir de un paso más en la defensa de la institución.

Los rectores manifiestan su preocupación por las declaraciones del Ministro sobre el Sistema Universitario Español

El análisis de los datos disponibles, contrastados por diferentes organismos nacionales e internacionales, no permite compartir muchas de las afirmaciones, ni el diagnóstico, que se ha hecho del Sistema Universitario Español. Efectivamente, en España existe un claro desajuste entre recursos públicos empleados y resultados obtenidos en docencia, investigación y transferencia del conocimiento. Sin embargo, los resultados son proporcionalmente muy superiores al esfuerzo público realizado.

En docencia, el 79% de los estudiantes que inician sus estudios, finalizan con un título universitario, siendo la media en la OCDE del 70%. Además, en los últimos años se ha producido una clara mejoría del rendimiento académico, a raíz de la integración en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), a pesar de haber realizado la adaptación con un esfuerzo inversor claramente inferior al de otros países.

En una situación de mercado mejor que la actual, el nivel de formación de los universitarios españoles ha demostrado claramente su adecuación. No parece, pues, correcto relacionar la preparación de los estudiantes y la eficacia de la Universidad con la falta de empleo, especialmente entre los jóvenes. En este sentido, la preparación académica de nuestros estudiantes es, en términos generales, claramente satisfactoria.
En investigación, entre 1997 y 2007, la producción científica española creció un 80%, hasta constituir el 3,4 % de la producción científica mundial, realizándose dos terceras partes de este porcentaje en las universidades. Este esfuerzo ha convertido a España en la novena potencia científica, y en la octava en publicaciones por habitante, con resultados similares a Japón. En este ámbito, una universidad española se sitúa entre el 1% que agrupa a las mejores universidades del mundo, ocho universidades dentro del 2%, 24 en el 4% y todas las públicas y tres privadas, en el 10%.

Es un resultado más que notable si consideramos que España sólo invierte en I+D+i un 1,39% de su PIB, muy lejos del 2,3% que es la media de la OCDE. Relacionando la producción científica por habitante con el porcentaje de gasto en I+D+i, resultamos ser uno de los cuatro sistemas más eficiente del mundo.

En transferencia, ciertamente España contribuye muy poco (0,8%) a las patentes mundiales. Sin embargo, el porcentaje de patentes que en España proviene del sector universitario, es el segundo más alto del mundo. En consecuencia, no parece correcto señalar el sistema universitario español como el principal responsable del bajo porcentaje de innovación de nuestro país.

Asimismo, cabe recordar que en los últimos años el Sistema Universitario Español ha estado sometido a importantes cambios para adaptarse al Espacio Europeo. Lo que las universidades necesitan actualmente es estabilidad normativa y una financiación acorde con las capacidades y necesidades del país. Por ello, es imprescindible un compromiso conjunto entre administraciones públicas y universidades.

Las universidades estamos y estaremos siempre al servicio de la sociedad, dispuestas a continuar trabajando en la adecuación del sistema a las necesidades de nuestro país, especialmente en estos momentos de crisis.

Conferencia de Rectores de Universidades Españolas

 Madrid, 17 de abril de 2012

viernes, 13 de abril de 2012

UN RIDÍCULO PATRIOTISMO

Escuchar lo que los medios de persuasión llaman noticias es cada día llevarse un disgusto en España, y en importante medida en casi toda Europa, pero lo que cuentan estos medios sobre el “conflicto” entre España y Argentina por causa de unos rumores sobre una posible nacionalización de la empresa YPF controlada en su mayoría por la española REPSOL, ya raya el absurdo y es un insulto a la inteligencia de l@s ciudadan@s. Si es cierto lo que dicen los medios, las gruesas declaraciones de ministros del gobierno del PP y de otros altos cargos son un despropósito. Son declaraciones más bien propias de tabernas entre parroquianos ya muy avinados o pasados por aguardiente, que se alejan de aquellas regidas por la prudencia que deberían ser las propias de los gestores de la cosa pública. El hecho de que este tipo de declaraciones y actitudes también se den en muchos otros países no exime del rotundo rechazo. Cuando se irrumpe en los medios de esta manera cabe pensar si no es fruto de un cálculo para desviar la atención de otros asuntos que realmente afectan a la mayoría de la población. Esto lleva una segunda cuestión cual es el disparate de identificar el interés común con el interés de una singular empresa, por muy grande que esta sea. Cuando un Gobierno se pone al servicio del interés privado está procediendo a degradar lo público para confundirlo con el interés de unos pocos. Esto no quiere decir que los Gobiernos deban desentenderse de la suerte de sus representados (en este caso los accionistas de Repsol y otros grupos de interés) pero dentro de la mesura y el respeto a puntos de vista de otras partes implicadas.


Ese respeto a otro punto de vista lleva a una consideración sobre el fondo del asunto. Parece que solo enunciar la palabra nacionalizar es hoy incurrir en anatema. Y sin embargo el periodo en el que se dio el gran salto en Europa para dejar atrás injusticias y pobreza de mucha de su población, los “años dorados” posteriores a la segunda guerra mundial en los que el crecimiento económico fue de la mano de una mayor redistribución de rentas y mayores avances en igualdad y en democracia, se hizo con una política muy intensa de nacionalizaciones, de fortalecimiento del sector público. La ofensiva neoliberal que se inició a finales de los años 70 se ha llevado por delante todo aquello y ahora la situación es la que es. No parece que sea un disparate el control por el poder público de todo aquello que condiciona de manera determinante la vida de los ciudadanos como la energía, las comunicaciones, el sistema financiero, la educación, la atención de la salud o la garantía de la subsistencia frente a los estados de necesidad. En todos esos supuestos y en otros más, la desigualdad entre el que ofrece la prestación y el que la necesita es tan grande que no es posible un acuerdo justo y por eso es bastante razonable que ciertos bienes deban estar fuera del comercio. Tal vez por este lado haya que buscar las razones de la virulencia de los medios de persuasión dominados por capitales oligárquicos. En todo este desdichado asunto es particularmente deplorable la llamada a las bajas pasiones que el patriotismo de pacotilla puede despertar entre partes implicadas. Oponerse a ese chabacano patriotismo es colocarse a un paso de ser reo de un delito de traición, pero afortunadamente en este caso no habría espacio suficiente por muy ancha que sea Castilla y mucho más la Patagonia, donde encerrar a tanto antipatriota. Para mucha gente se hace cada vez más evidente que, como alguien dijo, en estos casos el patriotismo es uno de los últimos reductos de los canallas.

Joaquín Aparicio Tovar

viernes, 30 de marzo de 2012

EL GOBIERNO DEL PP DESLEGITIMADO POR LA HUELGA


Días antes de la impresionante huelga general y las movilizaciones de ayer, el Ministro de Economía (ex Lehman Brothers) dijo que en el siglo XXI la huelga no tenía sentido. Desde luego es poco original. Eso mismo lleva diciendo desde siempre la oligarquía. Hay una gran inconsecuencia en esa afirmación porque tanto se teme a la huelga como cómo para utilizar la represión. En el pasado y en actualidad. Si fuera inocua no se utilizarían tantos medios para satanizarla. Volvemos a los viejos tiempos: hacer huelga no es gozar de un derecho fundamental, sino un asunto de orden público. Por eso el Gobierno ha vuelto a residenciar en el Ministerio del Interior el tratamiento de la huelga y ha vuelto a poner al servicio de los empresarios las fuerzas de policía (pagadas con los recursos de todos) para proteger sus intereses. El estado de agitación de los policías en las calles recordaba el pasado franquista. La Ministra de Trabajo (perdón de Empleo) dijo hace poco que la reforma contralaboral se había hecho también porque la legislación de los convenios colectivos que había en España era de los años 40 (¡¡). En aquel tiempo la legislación del régimen del genocida Franco no reconocía a los trabajadores el derecho de negociación colectiva y por si acaso se les ocurría intentarlo regulaba muy bien la huelga: en el código penal como un delito de sedición. Parece que para la Ministra el periodo constitucional es un paréntesis de amnesia. Emergen los orígenes autoritarios que están en la esencia del PP. Pero cuando se recurre a la violencia, tanto por parte de los empresarios con las amenazas de represalias para quienes hagan huelga, como por el poder público, es que ha fallado la legitimación por argumentos razonados.

Los sindicatos, tras la durísima campaña mediática con intención de desprestigiarlos que no va a cesar, han demostrado con hechos su vinculación profunda con los trabajadores y con amplias capas sociales. Nadie en España tiene la fuerza de movilizar para la acción a tanta gente en todos los lugares del territorio.

La arrogancia del PP al convocar sesiones plenarias de diversos órganos de representación, como ayuntamientos, parlamentos de comunidades autónomas o el Congreso de las Diputados en pleno día de huelga, se ha vuelto en su contra, como ocurrió en Albacete, en donde durante la gran concentración que se celebraba en una céntrica plaza corrió como reguero de pólvora ardiendo la noticia de que en el pleno del ayuntamiento, convocado por su alcaldesa del PP, se estaban anunciando despidos, cierres de guarderías infantiles y privatizaciones o cierres de servicios. Toda una provocación. Cuando espontáneamente miles de personas se dirigieron a la casa consistorial de forma pacífica para mostrar su rechazo, los policías nacionales golpearon sin piedad a jóvenes, maduros y ancianos sin distinción de sexo, como muestra la foto y el video en youtube que más abajo se indica (1). Pero se cuidaron mucho de no atacar a un grupo de bomberos, que también llevaban casco protector, allí concentrados con los manifestantes. Algunas ciudadanas, con palabras algo gruesas que no se reproducen aquí, venían a decir que esos policías no tenían coraje para enfrentarse a los bomberos. Ténganlo o no esos comportamientos son inaceptables en democracia.

En la esfera de Parapanda, a pesar de la urgencia, ya se han hecho profundas reflexiones sobre la huelga que es muy aconsejable consultar en los blogs hermanos “Metiendo Bulla”, “Según Antonio Baylos” y “Ciudad Nativa”.

(1) http://www.youtube.com/watch?v=Nxn9B65oA6w

miércoles, 28 de marzo de 2012

EL ESQUIROL, SEGÚN JACK LONDON

Los tres individuos delante de las fuerzas de la policía son tres esquiroles que van por una calle del pueblo Garw Valley del sur de Gales durante una huelga de mineros del carbón en 1929 a incorporarse al trabajo, rompiendo la huelga. Desde las ventanas y las aceras mujeres, niños y hombres les miran con profundo desprecio y una dignidad que se manifiesta en medio de un silencio que la foto deja adivinar. Esa dignidad contrasta con la arrogancia y las risas provocadoras de algunos miembros de las desmesuradas e intimidadoras fuerzas de la policía. En la revolución industrial se impusieron condiciones de trabajo de inimaginable dureza, como bien sabemos, por eso lo que hay detrás de ese desprecio es la conciencia de que solo la unión de los trabajadores hace posible, con mucho esfuerzo y lucha, conseguir los derechos que permiten a los trabajadores pasar de la condición bestia de trabajo a ciudadano, y por eso mismo el idioma inglés es tan rico para denominar a los esquiroles: Strike-breaker, o rompe huelgas, blacklegs, o piernas negras, y el que tiene el más profundo sentido de desprecio: Scab o esquirol. Se entiende así mejor la definición de esquirol que ofrecen los servicios de traducción del Instituto de Investigación Los Bártulos de Karl Korsch de la República de Parapanda. Se avisa que puede herir las sensibilidades delicadas.

Después de que Dios hubo acabado la serpiente de cascabel, el sapo y el vampiro, tenía una horrible sustancia que le sobraba con la que hizo al esquirol.

Un esquirol es un animal de dos patas con un alma de sacacorchos, un cerebro anegado, una columna vertebral mezcla de gelatina y cola. Donde otros tienen un corazón, el lleva un tumor de podridos principios. Cuando un esquirol camina por la calle, los hombres vuelven sus espaldas, los ángeles lloran en el cielo y el diablo cierra las puertas del infierno para dejarlo fuera.

Ningún hombre tiene el derecho a esquirolear mientras haya una charca de agua en la que hundir su pellejo, o una cuerda lo bastante larga con la que colgar su cuerpo. Judas Iscariote fue ungentleman comparado con un esquirol, porque después de traicionar a su Maestro tuvo el suficiente coraje como para ahorcarse. El esquirol no lo tiene.

Esaú vendió su primogenitura por un plato de lentejas. Judas Iscariote vendió a su salvador por 30 monedas de plata. Benedict Arnold vendió a su país por la promesa de una comisión en el ejército británico. El moderno rompehuelgas vende su primogenitura, su país, su esposa, sus hijos y sus compañeros por una vacía promesa de su empresario.

Esaú fue un traidor a sí mismo; Judas Iscariote fue un traidor a su Dios; Benedict Arnold fue un traidor a su país. Un rompehuelgas es un traidor a su Dios, su país, su esposa, su familia y su clase. Un auténtico hombre nunca será un esquirol.


domingo, 25 de marzo de 2012

TENEMOS QUE IR A LA HUELGA

Ayer, 24 de marzo tuvo lugar en el Ateneo de Madrid, bajo la cómplice mirada de retratos de próceres como el Duque de Rivas, un acto en el que la el mundo de la cultura y la Universidad dieron su apoyo a los sindicatos y a la Huelga del 29 de marzo. En el blog hermano Según Baylos se puede consultar el desarrollo del mismo. Fue un acto emotivo y profundo, lejos de la chabacana zafiedad de lo que se difunde en los medios de persuasión, en el que entre otros textos se oyeron algunos como el de la escritora Marta Sanz que a continuación se ofrece aquí:

Tenemos que ir a la huelga porque queremos trabajar. Porque estamos cansados de trabajar por nada. Indignamente. Porque el trabajo no es tanto un derecho como una actividad inmanente a la naturaleza humana. Tenemos que ir a la huelga porque nosotros no tributamos en Andorra ni en Mónaco, pagamos la luz, el agua y el gas, no tenemos casa o nos echan de la que teníamos, porque no guardamos nuestros ahorros en un banco de Luxemburgo. Porque queremos seguir llevando al niño al médico del seguro para que le cure las anginas. Porque no nos tratamos en Huston los cánceres. Porque no queremos llevar cíngulos ni tener que hacernos curas –o papisas- para tener un empleo fijo. Porque llevamos a los hijos al colegio público y nos gusta beber una cerveza en la plaza del barrio. No tenemos pistola ni seguridad privada. Porque no queremos ir al fútbol a desfogar la cólera con el contrario ni leer libros para olvidar la mierda que es la vida. Porque no queremos que una sociedad precaria nos haga vivir amores de mala calidad.

Tenemos que ir a la huelga porque no somos nosotros los que hemos provocado la crisis y los que la han provocado especulando, rapiñando, corrompiendo, mintiendo, medrando, ejerciendo una violencia infinita sobre todos nosotros, ésos reciben premios que no son de consolación, incentivos, ventajas. Nosotros no hemos roto ningún plato y ahora no aceptamos un castigo: el retroceso en los logros conquistados por la clase trabajadora durante décadas.

Tenemos que hacer la huelga porque existe otra manera de entender la economía y las relaciones humanas. Porque la economía ha de ser una ciencia humana. Porque deberíamos repensar aquella frase que pronunció Charles Chaplin en Monsieur Verdoux: “La consecuencia lógica de los negocios es el asesinato”. Y porque la crisis nos dio una oportunidad para cambiar de modelo que no hemos sabido aprovechar, porque tropezamos empecinadamente una y otra vez en el mismo pedrusco, y hemos creído en los cantos de sirena de una sociedad intrínsecamente violenta, insostenible y cínica. Tenemos que ir a la huelga por nuestros abuelos, nuestros padres y los hijos de nuestros amigos. Tenemos que ir a la huelga porque cada vez somos menos iguales y menos libres, y porque no es cierto que vayamos todos en el mismo barco y, si lo fuéramos, los que viajan en tercera nunca se salvan del naufragio.

Marta Sanz