domingo, 13 de agosto de 2017

SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE EULEN DEL AEROPUERTO DEL PRAT

Es una constante que cuando los trabajadores recurren a la huelga se ponga en marcha toda una batería de ataques para inutilizarla, empezando por el bombardeo mediático que trata de enfrentar a los huelguistas con la ciudadanía que sufre algunas de las consecuencias de la acción, muy en especial cuando se trata de sectores del transporte en tiempos de vacaciones. El origen del conflicto de los trabajadores de los arcos de seguridad del aeropuerto del Prat, en Barcelona, está en la decisión más que controvertida de la empresa pública que gestiona los aeropuertos, AENA (cuyo 49 por ciento del capital está en manos privadas), de privatizar muchos servicios de los aeropuertos mediante contratas con pliegos de condiciones con costes a la baja. La consecuencia es clara: la precariedad de los trabajadores que prestan estos servicios. Para una información más detallada es ver https://baylos.blogspot.com.es/2017/08/la-huelga-de-vigilantes-en-el.html

Los intentos del Ministerio de Fomento de imponer unos servicios mínimos del 90 por ciento y la sustitución de huelguistas por la Guardia Civil con la excusa de la amenaza terrorista son contrarios al art. 28 de la Constitución. El 90 por ciento significa negar directamente el derecho de huelga que debe cohonestarse con el derecho de los ciudadanos al transporte. ¿Retrasar dos horas las operaciones de control aeroportuario, como parece es lo que está sucediendo, merece cercenar radicalmente el derecho de huelga? ¿Dónde está la proporcionalidad? Y si hay amenaza terrorista ¿porqué no está haciendo esos controles de forma habitual la Guardia Civil, que es a quien compete la seguridad de los aeropuertos?.

En la tarde el domingo 13 de agosto los trabajadores han rechazado en votación, por amplio margen, no aceptar la oferta de la empresa y, en consecuencia, ir a la huelga indefinida. Es el momento de la declaración de huelgas de solidaridad pues los intereses de otros trabajadores de otras contratas del aeropuerto del Prat y de otros aeropuertos también están afectados y va a ser muy difícil que los trabajadores de los arcos de seguridad solos puedan aguantar la embestida que les viene encima. 


miércoles, 9 de agosto de 2017

LA LEGALIZACÓN DE LA EUTANASIA ES UNA IMPERIOSA NECESIDAD

Esperanza Aguirre ha acumulado grandes merecimientos para entrar en el Libro Universal de la Infamia, pero en compañía del que fuera su Consejero de Sanidad, Manuel Lamela, tiene uno especialmente relevante cual fue  la serie de infamias que lanzaron, denuncia penal incluida, contra el Dr. Luís Montes y algunas otras personas de su equipo por supuestas sedaciones irregulares a enfermos terminales en el Hospital Severo Ochoa de Leganés. A partir de una denuncia anónima actuaron según el manual al uso del PP para desacreditar a alguien. Primero se filtran informaciones interesadas a los reptiles de la prensa amiga (casi toda), después se genera de forma artificial y orquestada una “alarma social” y finalmente se interpone la querella criminal. Hay que recordar que por el año 2005 la bancada en el Congreso del Partido Popular, con facundia cuartelera franquista propia de sargentos envinados, hacía chascarrillos sobre tan dramático tema que minaba la honorabilidad de una persona integra y respetada como el citado Dr. Montes, entre otros. Los tribunales acabaron sentenciando que no hubo delito alguno a pesar de lo cual la sra. Aguirre no cesó de lanzar insinuaciones denigratorias contra el equipo sanitario de urgencias del Severo Ochoa. Lamela acabó su carrera política saltando a una empresa que gestiona hospitales privatizados.

Todo ese montaje, que se vino abajo tras años de calvario judicial, no solo iba dirigido contra un grupo de personal sanitario al que consideraban contestatario de la política privatizadora de la sanidad madrileña, sino que era un aviso para navegantes dirigido a aquellos médicos y enfermeros que tienen la penosa tarea de enfrentarse, cada vez más, con situaciones de enfermos terminales cuyo sufrimiento y el de sus familiares puede durar mucho tiempo. Una especie de intimidación para que no caigan en la piedad de acabar con ese sufrimiento tan valorado por algunos católicos. El tremendo dolor de estas situaciones es desdeñado por señeras almas encanallecidas.

Izquierda Unida presentó una proposición de ley la primavera pasada para regular la eutanasia, algo que es sentido como una necesidad por una amplia mayoría de la sociedad española, pero el PP, guardián de una rancia ortodoxia del sufrimiento (pero no cuando les toca  a ellos) como camino de salvación, impidió su tramitación. Lo curioso es que la alegre muchachada de Ciudadanos, tan modernos ellos, se sumó a la defensa de las esencias de la tradición, pero, claro, para distinguirse un poquito proponían a cambio los cuidados paliativos. Vaya cosa, para ese viaje no hacen falta alforjas. Ya está bien: La regulación de la eutanasia es una urgencia porque es necesario acabar con la imposición de una crueldad sobre aquellas personas que ya no quieren seguir sufriendo una vida que las hunde , ahora si, “en un valle de lagrimas”.