miércoles, 18 de mayo de 2011

"EL FASCISMO ETERNO" DE LA DERECHA ESPAÑOLA





La posibilidad de alternancia entre diversos partidos en el ejercicio del poder político es consustancial a un sistema democrático. Pero para que esa posible alternancia no sea traumática es necesario que los diversos actores políticos acepten las bases del juego democrático. Es decir, el respeto por las formas y los procedimientos marcados por las leyes, en especial por la Constitución. El respeto de las formas y procedimientos exige en la esfera política, como en la social y en la individual, un comportamiento que lleva respetar ciertos límites, límites que no están establecidos solo por las leyes, sino por una ética formada en torno a los valores de libertad, igualdad, justicia y pluralismo político que son proclamados como valores superiores de nuestro ordenamiento (art. 1.1 CE). La realización de esos valores, en especial el valor de la igualdad, es lo que hace que la democracia no sea algo acabado de una vez por todas, sino que se está haciendo cada día. Nadie tiene un plano con el camino único para la realización de esos valores, por eso caben diversas opciones políticas que ofrecen distintos caminos, pero no deben poner en cuestión la meta. Y eso es lo preocupante de situación española.

En España tenemos una derecha que es exponente de lo que Umberto Eco llama “el fascismo eterno”. Nuestra derecha formalmente no reivindica el franquismo (aunque no ha condenado ese régimen ni la violencia genocida que desató), pero como recuerda Eco, “aunque los regímenes políticos sean derribados y las ideologías criticadas y deslegitimadas, detrás de un régimen y de una ideología hay siempre un modo de pensar y de sentir, una serie de hábitos culturales, una nebulosa de instintos oscuros e insondables pulsiones”. El exterminio de judíos y comunistas que hizo Hitler no fue producto de una elaboración ideológica nacida de golpe en aquellos años. No, se alimentó de odios seculares que fueron canalizados aprovechando y explotando la frustración que sentían algunas capas de la población, en especial las clases medias, en una época de profunda crisis.

El fascismo hoy es “un totalitarismo difuminado” del que la derecha española nos brinda cada día numerosos ejemplos. Reivindica la libertad y denosta lo público frente a lo privado, pero es la libertad de enriquecerse unos cuantos a la sombra de lo público. Convierte la salud, la educación, la cultura, el territorio, en fin, en objeto de negocio para las clases privilegiadas con lo que agrandan las diferencias sociales y ciegan el camino de la igualdad. Corrompe y empobrece el lenguaje público con slóganes publicitarios vacios de contenido. La derecha española hace gala de su sempiterna arrogancia y quiere imponer a todos patrones de conducta nacional-católicos, que con su tradicional hipocresía ella misma no cumple.

Pero puede que lo peor sea su continua llamada a las más bajas pasiones y oscuros instintos de la gente para, con la potencia de los muchos medios de formación de la opinión de que dispone, hacer imposible el debate argumentado sobre la mejor satisfacción de las necesidades de la mayoría de gente. Llama a esos bajos instintos cuando irrumpe con las escandalosas denuncias sobre aumento de la delincuencia y pidiendo mano dura, aunque los datos muestren que en España el índice de delincuencia es de los más bajos de Europa. En esta campaña electoral hemos visto con estupor cómo en vez de hablar de las opciones que ofrece sobre servicios sociales, educación, cultura, salud, protección del territorio y de sus riquezas, se está utilizando el terrorismo de forma visceral y emotiva, hasta el punto de deslegitimar instituciones esenciales de nuestro estado como el Tribunal Constitucional. También vemos cómo la derecha apela al miedo al diferente para lanzar el discurso de la xenofobia alimentando la llama nacionalista que ve al de fuera como un competidor que viene a quitarnos lo nuestro. Da la casualidad que estas elecciones son autonómicas y municipales, pero ni la inmigración y ni el terrorismo son competencia (salvo en muy pequeña parte la inmigración) de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Son asuntos de la Unión Europea y del Estado.

El gran problema no es la alternancia en el poder, sino la instalación en la ciudadanía de una cultura impregnada de elementos del fascismo. No hay que olvidar que Hitler y Mussolini subieron al poder ayudados por la clase dominante utilizando los medios electorales de las democracias liberales.

jueves, 14 de abril de 2011

VIVA LA REPÚBLICA





Hoy es el aniversario de aquel 14 de abril de 1931 que para la mayoría de la población española fue un día de alegría, ilusión y esperanza. Una minoría empezó a rumiar las hieles del odio sin aceptar jamás la legalidad republicana. Conspiró casi desde ese mismo día y poco más de un año después ya hizo su primer intento de golpe de estado, que fracasó en agosto de 1932, pero el triunfo electoral limpio del Frente Popular en 1936 fue contestado con la sublevación militar de julio de ese año que provocó la sangrienta guerra civil y la más sangrienta represión de la larga y terrible dictadura franquista.




La II República, que se definía como una república democrática de trabajadores de todas clases, puso en marcha y aplicó un cuerpo de legislación social que aún hoy sorprende por su cantidad y por su calidad, como ya dijeran ilustres laboralistas. El nacimiento del derecho del trabajo español tuvo lugar en este momento. Hasta entonces había leyes sociales que carecían de la coherencia interna que permitiera hablar de un auténtico derecho del trabajo como rama autónoma del derecho. El reconocimiento de derechos para los trabajadores y sus sindicatos ya en 1931 dio lugar a un mejoramiento importante de sus condiciones de vida que estimuló el consumo interno y evitó que los más perniciosos efectos de la crisis del 29 golpeasen a España.




Aquí llegó la onda larga de la buena legislación social de la República de Weimar. No hubo una Comisión Europea que impusiese políticas de austeridad, pero las potencias occidentales (Francia y sobretodo Gran Bretaña) acabaron siendo cómplices del fascismo al abandonar a su suerte a la República cuando los militares golpistas se alzaron en armas con la ayuda de Hitler y Mussolini. Ante los ataques virulentos que nuestro actual Estado Social y Democrático de Derecho el día 12 pasado la Facultad de Relaciones Laborales y el Defensor del Pueblo de Castilla-La Mancha organizaron una jornada de estudio sobre el mismo, porque saber es amar y la gente defiende lo que ama. La ignorancia propia de los fascistas les predispone al odio. Ya la II Republica era ya un estado social y democrático. Como homenaje a las mujeres y hombres que hicieron posible aquel breve sueño se reproduce un texto del gran Antonio Machado publicado por primera vez el 14 de abril de 1937, en plena gura civil y reproducido hoy en el suplemento del diario Público por Josep Fontana:




“Unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el porvenir. Para esos hombres eran sagradas las más justas y legítimas aspiraciones del pueblo; contra ellas no se podía gobernar, porque el satisfacerlas era precisamente la más honda razón de ser de todo gobierno. Y esos hombres, nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia, ni atropellaron ningún derecho ni desertaron de ninguno de sus deberes”.




La derecha española jamás se lo perdonó, ni se lo perdona. Por eso hoy volvemos a gritar: ¡¡¡ VIVA LA REPÚBLICA !!!










lunes, 21 de marzo de 2011

VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN





El sábado 19 de marzo, en la Plaza Mayor de Madrid, cientos de personas se reunieron para exigir Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas de la masacre franquista y en solidaridad con el juez Baltasar Garzón. La convocatoria la hacían los sindicatos CCOO y UGT y varias asociaciones en defensa de la memoria y de solidaridad con las víctimas de la dictadura a la que se sumaron los artistas imprescindibles, los que nunca fallan cuando están en juego las más hermosas causas cívicas. Allí estaban personas que habían sufrido con saña los rigores de la represión franquista, como Marcos Ana o Concha Carretero, compañera esta de algunas de las 13 rosas. Su vigor que la avanzada edad no ha debilitado, la fuerza de sus convicciones, su ausencia de rencor, a pesar de todo lo que han sufrido, emocionaba a quienes bajo el picor del sol primaveral no se cansaban de escuchar el testimonio y la poesía con que los sucesivos oradores les confortaban frente a las ignominias del mundo en el que vivimos, en el que los verdugos de siempre vuelve a ejercer su papel a través de la mano ciega de un aparato judicial que se deslegitima y deteriora la democracia. El canto a capela de un poema de García Montero que hizo un genial Miguel Ríos fue un vibrante colofón del acto que tuvo momentos sublimes, como cuando Juan Diego hizo una magistral lectura del poema de León Felipe que sigue.


Pero ya no hay locos.



Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego, /aquel estrafalario fantasma del desierto y ... ni en España hay locos. /Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo. /Oíd ... esto, /historiadores ... filósofos ... loqueros ... /Franco ... el sapo iscariote y ladrón en la silla del juez repartiendo castigos y /premios, /en nombre de Cristo, con la efigie de Cristo prendida del pecho, /y el hombre aquí, de pie, firme, erguido, sereno, /con el pulso normal, con la lengua en silencio, /los ojos en sus cuencas y en su lugar los huesos ... /El sapo iscariote y ladrón repartiendo castigos y premios .../y yo, callado, aquí, callado, impasible, cuerdo ... /¡cuerdo!, sin que se me quiebre el mecanismo del cerebro. /¿Cuándo se pierde el juicio? (yo pregunto, loqueros). /¿Cuándo enloquece el hombre? ¿Cuándo, cuándo es cuando se enuncian los /conceptos /absurdos y blasfemos /y se hacen unos gestos sin sentido, monstruosos y obscenos? /¿Cuándo es cuando se dice por ejemplo: /No es verdad. Dios no ha puesto /al hombre aquí, en la Tierra, bajo la luz y la ley del universo; /el hombre es un insecto /que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello? /¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros), /cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos, /sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento? /¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo /y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto? /Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos /que el orín de los perros; /si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, infinitamente menos /categoría que el estiércol; /si no es ahora ... ¿cuándo se pierde el juicio? /Respondedme loqueros, /¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro? /Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego, /aquel estrafalario fantasma del desierto /y ... ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo, /terrible, monstruosamente cuerdo! ... /¡Qué bien marcha el reloj! ¡Qué bien marcha el cerebro! /Este reloj ..., este cerebro, tic-tac, tic-tac, tic-tac, es un reloj perfecto ..., /perfecto, ¡perfecto!

martes, 15 de marzo de 2011

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LAS EMPRESAS, CONCEPTO, ACTORES E INSTRUMENTOS

JORNADAS DE ESTUDIO


Albacete 7 y 8 de abril de 2011.

Organización: UCLM. Facultad de Relaciones Laborales y Recursos Humanos y Centro Europeo y Latinoamericano para el Dialogo Social.

Colabora: Editorial Bomarzo

Lugar: Salón de Actos de la Facultad de Relaciones Laborales y Recursos Humanos.

Dirección : Joaquín Aparicio Tovar y Berta Valdés de la Vega.

Jueves 7 de abril.

9.30 h.- Presentación de las Jornadas

Joaquín Aparicio. Catedrático de Derecho del Trabajo (Universidad Castilla-La Mancha),

Margarita Barañano. Profesora Titular de Sociología (Universidad Complutense de Madrid)


Berta Valdés. Catedrática de Derecho del Trabajo (UNIVERSIDAD CASTILLA-LA MANCHA)

10 h.- En torno al concepto de RSE.

Moderadora: Fátima Guadamillas . Profesora Titular de Organización de Empresas. Vicerrectora de Ordenación Académica (UNIVERSIDAD CASTILLA-LA MANCHA).

La RSE: ¿Se trata de una escenificación lograda?

Eva Kocher. Catedrática de Derecho del Trabajo (Universidad Frankfurt der Oder);

Empresa responsable y sociedad: Una aproximación constitucional.

Antonio Baylos. Catedrático de Derecho del Trabajo (Universidad Castilla-La Mancha)

Las transformaciones del derecho en el capitalismo actual.

Francisco Serra. Profesor Titular de Derecho Constitucional (Universidad Complutense de Madrid)

14h.- Almuerzo

16h.- En torno al concepto y contenidos de la RSE.


Moderadora: Margarita Barañano. Profesora Titular de Sociología (Universidad Complutense de Madrid)


La RSE en relación al derecho.

Rolando Cendón. Profesor Asociado (UNIVERSIDAD CASTILLA-LA MANCHA)

La huida de la responsabilidad jurídica y RSE: las deslocalizaciones empresariales y la protección de la salud.


Joaquín Aparicio y Berta Valdés (UNIVERSIDAD CASTILLA-LA MANCHA)


Estrategia empresarial y políticas voluntarias para hacer efectiva la igualdad.


Amparo Merino . Profesora Titular de Derecho del Trabajo (UNIVERSIDAD CASTILLA-LA MANCHA).


Día 8.-


10 h. En torno a los actores y los instrumentos.


Moderador: Luís Collado García. Profesor Asociado de Derecho del Trabajo ( UCLM)


Los actores sociales ante la RSE de empresas transnacionales con sede central en España: Posiciones discusivas y prácticas implementadas.


Mar Maira. Profesora asociada de sociología. (Universidad Complutense de Madrid)

Instrumentos de RSE y gobernanza en la globalización económica.

Manuel Correa. Catedrático Acreditado de Derecho del Trabajo (Universidad Carlos III)


12.00. - Mesa redonda: Sindicatos y empresas ante la RSE


Modera: Jordi Ribó. Secretario Confederal de Economía Social y Autoempleo de la CS de CCOO.

Eduardo García (Director de RSE de Repsol) ; Fernando Rocha (Fundación 1º de Mayo); Antonio Guerrero (Fundación Francisco Largo Caballero).


INSCRIPCIÓN GRATUÍTA en

José Miguel Navarro. Telef. 967 599200 ext. 2041, Fax 967 599236
Jose.Navarro@uclm.es

lunes, 14 de marzo de 2011

LA JUVENTUD PORTUGUESA HABLA COLECTIVAMENTE







Manifesto de “Geraçâo à rasca. ”Manifiesto de la Generación Precaria.




Nosotros los desempleados, “quinientoseuristas” y otros que somos mal remunerados, esclavos disfrazados, sub contratados, contratados a plazo fijo, falsos trabajadores independientes , trabajadores intermitentes, pasantes, bolseros, trabajadores-estudiantes, trabajadores, madres, padres e hijos de Portugal.Nosotros, que hasta ahora fuimos cómplices de esta condición, estamos aquí, hoy, para dar nuestra contribución en el sentido de iniciar un cambio cualitativo en el País. Estamos aquí, hoy, porque no podemos seguir aceptando esta situación precaria a la cual fuimos arrastrados. Estamos aquí, hoy, porque nos esforzamos a diario con el intuito de merecer un futuro digno, con estabilidad e seguridad en todas las áreas de nuestra vida.
Protestamos para que todos los responsables de nuestra situación de incertidumbre actual – políticos, empleadores y nosotros mismos – actúen como un todo para cambiar rápidamente esta realidad, que se torno insustentable.Caso contrario:a) Se defrauda el presente, por no tener oportunidad para demostrar e ejercer nuestro potencial, impidiendo de esa manera que no exista una mejoría en las condiciones económicas y sociales del país. Se desperdician las aspiraciones de toda una generación que no puede prosperar.b) Insultamos el pasado, porque las generaciones anteriores trabajaron por nuestro acceso a la educación, por nuestra seguridad, por nuestros derechos laborales y por nuestra libertad. Se desperdiciaron décadas de esfuerzo, inversión e dedicación.
C) Se Hipoteca el Futuro, que puede ser visto sin una educación de calidad para todos y sin justas reformas para aquellos que trabajaron toda su vida. Se desperdician los recursos e habilidades que podrían llevar al país a un suceso económico.Somos la generación con mayor nivel de formación académica en la historia del país. Por eso, no bajaremos los brazos ni por el cansancio, ni por la frustración ni por la falta de perspectivas. Creemos que tenemos las herramientas e recursos necesarios para alcanzar un futuro mejor para nosotros y para Portugal.
No protestamos contra otras generaciones. Apenas no estamos ni queremos estar esperando por que los problemas se resuelvan. Protestamos por una solución de la cual queremos formar parte.

lunes, 14 de febrero de 2011

LOS SINDICATOS Y LOS ACUERDOS SOCIALES





Tras la firma del Acuerdo Social y Económico, CCOO y UGT han recibido ciertas críticas, algunas más que críticas auténticos insultos. La crítica es un ejercicio de libertad que hace más sana la vida democrática porque al aportar argumentos, permite ayudar a encontrar mejores soluciones a los siempre complejos problemas sociales para los que nadie tiene una solución mágica. El insulto no, porque al no aportar argumentos no solo no contribuye a buscar una solución sino que la dificulta. Por desgracia el insulto en la vida pública española es una pesada una herencia que lejos de debilitarse se está robusteciendo, a lo que no son ajenos tantos medios de persuasión convertidos en altoparlantes de exabruptos propios de las tertulias cuarteleras del franquismo, que en un país culto y democrático deberían estar erradicados.


CCOO y UGT son piezas esenciales de nuestra democracia. Lo avalan su historia y su presencia diaria en los centros de trabajo, y los trabajadores cada cuatro años de forma democrática lo valoran y les confieren la mayor representatividad haciéndoles superar los exigentes requisitos impuestos por la ley. Incluso la afiliación sindical no es tan baja como se dice (es más alta que en Francia, por ejemplo). Son, con enorme diferencia, las mayores organizaciones sociales de este país de tan poca cultura asociativa. Ni por su potente estructura organizativa, ni por la audiencia electoral tan extensa puede ponerse en cuestión su calidad representativa, como alguien en un evidente exceso ha llegado a hacer en estos días.


Los sindicatos, especialmente los más representativos, CCOO y UGT, son piezas esenciales de la democracia, como el art. 7 de la Constitución deja claro, porque sin ellos la democracia misma languidecería. Al no ser posible hoy una democracia directa, en las democracias representativas se abre una gran brecha entre representantes y representados, lo que da lugar, como decía N. Bobbio, a que sean poco representativas. Es necesario, por tanto, buscar vías para su mejora. La concertación social en la Europa posterior a la segunda guerra mundial ha sido una de ellas y en particular, en España. A través de los grandes sindicatos confederales se expresan y defienden intereses, no solo de los trabajadores afiliados, sino del conjunto de los asalariados en nuestra compleja sociedad pluriclasista. En el más noble sentido de la palabra los sindicatos confederales son sujetos políticos que, sin embargo, no aspiran a detentar el poder político. El Estado Social y Democrático de Derecho en que según el art. 1.1 de nuestra Constitución se constituye España no es posible sin ese papel de los sindicatos. Pero la Concertación social no supone el abandono del conflicto, como también la historia reciente de España enseña, es más, sin conflicto no es pensable la concertación.


Pero expresar esos amplios y grandes intereses de los asalariados (la inmensa mayoría de la población) no es tarea sencilla porque los sindicatos confederales deben proceder a una difícil tarea de mediación entre los múltiples intereses sectoriales o particulares (cuando no egoístas) de determinados grupos. Es falso presentar nuestra sociedad como una dividida de modo simplista entre insiders y outsiders en la que los sindicatos más representativos defienden a los insiders frente a los outsiders. La mera comparación con los sindicatos corporativos (pongamos el de controladores aéreos) es suficiente.


Mediar entre intereses complejos en asuntos trascendentales no es sencillo, como es el caso del Acuerdo Social y Económico de enero pasado. Especialmente no lo era porque el contexto es muy adverso a los intereses de los trabajadores. Estamos sufriendo un duro ataque al Estado Social y Democrático de Derecho. Los grandes poderes económico-financieros llevan desde años presionando para modificar radicalmente nuestro Sistema de Seguridad Social, no es nada nuevo. Pero ahora esos poderes han redoblado sus ataques con la renovada da alianza del Banco Mundial, el FMI, la OCDE, y ahora, la Comisión Europea. Han redoblado los ataques porque en Europa no se han encontrado frente a un sujeto político lo bastante fuerte como para impulsar una salida a la crisis que fortalezca los derechos sociales y limite o elimine los poderes de las oligarquías dominantes. La reforma de la Seguridad Social española no era de tan urgente necesidad como para que tener que cerrarse en el mes de enero de 2011. Era una imposición de los especuladores internacionales, como la Ministra de Economía reconoció (había que dar confianza a los mercados), con un guión escrito por la Comisión Europea. En su Libro Verde de julio de 2010, siguiendo las pautas marcadas en 1994 por el Banco Mundial, viene a propugnar dar un gran protagonismo a los fondos de pensiones gestionados por entes privados, a pesar de reconocer sus enormes pérdidas. Su modelo es establecer un sistema en varios pilares, uno público y obligatorio que garantice una pensión mínima muy baja, otro (u otros) de fondos de pensiones profesionales y obligatorios, pero gestionados por entes privados y otros de fondos de pensiones voluntarios individuales y gestionados también por privados. El resto de la historia ya es conocida: se redobló el bombardeo mediático para aterrorizar a la población sobre el futuro de nuestra Seguridad Social, porque como los mismos operadores financieros han reconocido, un buen funcionamiento del Sistema de Seguridad no deja espacio a los fondos privados.


CCOO y UGT forzaron una negociación denostada por los economistas orgánicos de la banca y las grandes empresas y por las autoridades económicas de nuestro Gobierno que, al abominar de la concertación social, mostraban la cara autoritaria y antidemocrática de sus propuestas. Casi con toda seguridad, sin la huelga general de 29 de septiembre la reforma de la Seguridad Social se habría impuesto de forma unilateral en una línea más próxima a los designios del Libro Verde de la Comisión Europea. Si, como dicen algunos de sus críticos, los sindicatos confederales defendieran a los insiders les habría sido fácil aceptar las propuestas de la Comisión dando prioridad a los fondos de empleo. Pero no han hecho eso, han mediado tratando de defender los intereses del conjunto de los asalariados que solo a través de un sistema como el nuestro de reparto se pueden garantizar. Han defendido nuestro Sistema que en tantos sentidos es modélico y que bien harían otros países en imitar. Claro está que sin una izquierda política a escala europea los sindicatos nacionales, y en concreto los españoles, están como un boxeador al que atan un brazo. En estas condiciones es razonable que se sopesase mucho la decisión de convocar una nueva huelga porque tiene un coste, sobre todo para los trabajadores que la hacen en una situación de altas tasas de desempleo.


El Acuerdo tiene aspectos positivos, el más importante que no pone en cuestión el sistema de reparto actual. El Sistema se refuerza, además, por la integración en el régimen general de los trabajadores agrícolas por cuenta ajena y las trabajadoras (porque la mayoría son mujeres) del hasta ahora régimen especial de empleados de hogar. También es importante y positiva la subida de las bases de cotización en el régimen especial de trabajadores autónomos, o que se consideren cotizados los periodos dedicados al cuidado de hijos que provocaron abandono del trabajo o los periodos de becas de los jóvenes por los que no se cotizó. Tampoco conviene pasar por alto que el periodo de carencia de la pensión de jubilación siga siendo de 15 años, pues su subida (como estaba previsto) habría expulsado del brazo contributivo a los trabajadores con carreras de cotización más cortas. También se ha evitado que se impongan los 67 años como edad pensionable general ya que hay varias edades de jubilación a partir de los 61 años. Pero negar que se han endurecido los requisitos para alcanzar el cien por cien de la pensión sería negar la evidencia. Por eso los argumentos que criticaban las propuestas del gobierno siguen siendo válidos. El Sistema tiene buena salud, pero no puede aceptarse la idea de la contributividad entendida como que la prestación tenga que ser proporcional a lo aportado por el sujeto individual. Eso, por mucho que lo digan los economistas liberales, no tiene nada de equitativo. Es introducir ideas propias de la capitalización en un sistema de reparto. Las aportaciones al Sistema han de hacerse, como hasta ahora, básicamente con cuotas calculadas sobre los salarios, pero no hay que cerrar la puerta (como no lo hace el actual art. 86 LGSS) a ingresos procedentes de impuestos, preferiblemente con adscripción finalista a la Seguridad Social, lo que implica no renunciar a un sistema tributario progresivo como quiere la Constitución. Y en el corto plazo la lucha por no reducir los niveles salariales (que es lo que esconden las propuestas tramposas de ligar salarios y productividad) es de vital importancia porque, no solo afecta a las rentas salariales de cada trabajador individual, sino que, dado el sistema de cálculo de la base reguladora de la pensión de jubilación, afectará a la cuantía de esta última y, de paso, a los recursos de la Caja Común del Sistema.

domingo, 6 de febrero de 2011

DECLARACION DE CC.OO. UGT Y DGB

Declaración conjunta de la DGB, CC OO y UGT a la cumbre hispano alemanaEuropa en la encrucijada


Ante la Cumbre política bilateral hispano-alemana que se celebra en Madrid, hoy día 3 de Febrero de 2011, los sindicatos UGT, CC OO y DGB deseamos manifestar nuestra profunda preocupación por la situación política, económica y social en la que se encuentra actualmente la Unión Europea.



Desde la primera cumbre hispano-alemana, celebrada en 1983, la Unión Europa como proyecto político y económico ha pasado por distintas fases, experimentando progreso en términos generales. Sin embargo, nunca como hoy la cooperación, la decisión y voluntad política de los gobernantes europeos han sido tan decisivas para hacer frente de un modo conveniente a los graves problemas a los que se enfrentan las economías europeas, tras la crisis iniciada en 2007-2008. Hoy en día, bastantes de ellas están zarandeadas, en la actual fase de crisis de las deudas soberanas, por la acción de los especuladores en los mercados financieros.
La recuperación económica de los países de la Unión no tendrá éxito si se basa en la adopción de las políticas económicas conservadoras de ajuste presupuestario y de reformas estructurales de signo neoliberal, sino que debe fundamentarse en la promoción del crecimiento sostenible de la economía y del empleo y el mantenimiento de la cohesión social.
Las políticas de austeridad y ajuste presupuestario y de reformas estructurales impulsadas por las instituciones de la UE están suponiendo el mayor y más generalizado ataque a los Estados de bienestar y a los derechos sociales y laborales que han conocido los ciudadanos europeos desde el final de la segunda Guerra Mundial.
Apelamos a la responsabilidad de los gobiernos español y alemán: Europa se encuentra en una encrucijada. Aferrarse a las medidas hasta ahora adoptadas que sólo favorecen a los mercados pondrá en grave peligro la estabilidad del sistema del euro. Esto llevaría a una degradación económica, política y social de todos los países implicados. Por este motivo debemos adoptar todas las medidas necesarias para conjurar este peligro y fomentar el crecimiento y el empleo y estabilizar el euro.
El establecimiento de un mecanismo de estabilidad financiera permanente, aprobado por el Consejo Europeo del pasado mes de diciembre, aún siendo una muestra del compromiso de la UE con sus Estados miembros y con el euro, no solucionará la crisis de la eurozona a la vista de la magnitud de los problemas.
Resulta imprescindible el cumplimiento de la Agenda establecida en la Cumbre del G20 de Londres para una nueva regulación del sistema financiero internacional. Si no se alcanza a nivel mundial, el ámbito de la UE debería ser suficiente para las principales medidas.
Entre las medidas a contemplar cabrían, entre otras, la prohibición de las operaciones especulativas a la baja en los mercados financieros, la intervención del Banco Central Europeo (BCE) comprando en las cantidades que fueran necesarias bonos de los Estados miembros más afectados, la creación de una Agencia Europea de la Deuda que emitiese bonos de deuda europeos (eurobonos) y el muy necesario establecimiento de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF).
También es posible -y política y moralmente exigibles- la erradicación de los paraísos fiscales y la regulación de las retribuciones y bonos de los directivos de las instituciones financieras.
Deseamos también transmitir que compartimos plenamente el rechazo de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) a las propuestas de la Comisión Europea para la gobernanza económica de la UE, por centrarse casi exclusivamente en el endurecimiento de los medios de vigilancia y control de los déficits y deudas públicas, olvidando todo lo relacionado con el crecimiento de la economía y el empleo y la política fiscal, al tiempo que se pretende a través de ellas imponer determinadas reformas, que no significan otra cosa que recortes de derechos, en campos en los que la UE no tiene competencias.
Las reformas estructurales y la consolidación fiscal por sí solos no llevarán a la recuperación de las economías europeas. Por el contrario, esta concepción errónea está retrasando la salida de la crisis y promoviendo injusticias sociales y desigualdad y el descrédito del proyecto de integración europea entre los trabajadores y trabajadoras. El gran incremento de la desigualdad social ha contribuido fuertemente a generar la actual crisis, lo mismo que ocurrió en la Gran Depresión de 1930. La desigualdad social que se está fomentando en la salida de la actual crisis es el germen de crisis futuras.
Instrumentos de desigualdad social son los contenidos de las llamadas reformas estructurales impulsadas por las instituciones de la UE y que afectan a cuestiones tan relevantes como los sistemas de pensiones y de protección social, los mercados laborales o la negociación colectiva. En particular manifestamos nuestro completo desacuerdo con las reformas de los sistemas de pensiones que empobrecen a las personas mayores y que introducen recortes profundos de las prestaciones para minar los sistemas públicos de jubilación. Además rechazamos las propuestas que vayan dirigidas a debilitar la negociación colectiva. Junto con las políticas de ajuste presupuestario estas reformas -concebidas ante todo como recortes de derechos sociales e instrumentos para disminuir los costes laborales y los gastos sociales- son la manifestación más clara de que los actuales gobernantes europeos pretenden cargar todo el coste de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y pensionistas.
Las tres confederaciones sindicales consideran que las reformas laborales y sociales tienen que ser fruto del diálogo social y de acuerdos con los interlocutores sociales. En ese sentido, valoran positivamente los acuerdos que recientemente se han alcanzado en España sobre pensiones y negociación colectiva, entre otros aspectos.
Pretender que los países europeos refuercen su competitividad en la economía global mediante la disminución de los costes laborales y el gasto social, en lugar de hacerlo en los factores que cimientan la economía del conocimiento, es un gravísimo error. Error en lo económico. Y error en lo político: así se deteriora la integración política europea.
Las sentencias del Tribunal de Justicia Europeo sobre los casos Viking, Laval, Rüffert y Luxemburgo, que legalizan el dumping social y salarial en el seno de la UE, han demostrado que la legislación europea necesita un mecanismo para asegurar la prevalencia de lo social. Reclamamos, en consonancia con la posición de la CES, la inclusión, durante el próximo proceso de revisión del Tratado de Lisboa, de una cláusula de progreso social que evite este tipo de prácticas y establezca la primacía de los derechos sociales fundamentales. En el mismo sentido, manifestamos nuestra preocupación por el futuro de las directivas sobre trabajadores extranjeros que se están tramitando en estos momentos (permiso único, temporeros y traslado de trabajadores dentro de una misma empresa). Nos parece imprescindible que se basen en los principios de la igualdad de trato y la no discriminación y que no favorezcan una mayor fragmentación del mercado de trabajo.
La DGB, CC OO y UGT deseamos también subrayar que compartimos las opiniones de destacados analistas que afirman que Europa está perdiendo sus valores y su alma. A los valores de la Economía social de mercado, hoy plenamente cuestionados, se unen los de defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos. Un ejemplo de esto último se ha vivido en la actuación de la diplomacia europea frente a la revolución democrática en Túnez, alineándose hasta el último minuto, explícitamente o de facto por medio de un intolerable silencio e inoperatividad, detrás del dictador Ben Ali. También al no promover con claridad el cambio democrático en Egipto, y otros países de la región.
Frente a esta situación que criticamos, y reafirmándonos en nuestras convicciones sobre el valor del proyecto de integración política de la UE inseparable de su modelo social, la DGB, CC OO y UGT, de acuerdo con la orientación de la CES, consideramos fundamental alcanzar un gran acuerdo político y social europeo que, además de abordar una solución urgente y solidaria a la crisis de la deuda, impulse un Plan de recuperación de las economías europeas, basado en la inversión en infraestructuras de transporte y energía, redes de comunicación, I+D+i., educación y formación, y una transición justa a una economía verde. Exigimos que la Cumbre extraordinaria de líderes de la UE que se celebrará mañana en Bruselas, dedicada a energía e innovación, y la Cumbre de Primavera del Consejo dirijan sus esfuerzos en esta dirección.

Madrid, 3 de febrero de 2011